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viernes, septiembre 21, 2018

Agua sobre la sombra

Publicado por Yo Soy Escribidor |

Sombra y recuerdo
«Te busco perdido entre sueños.
El ruido de la gente
me envuelven en un velo»

Cada vez que sueño con este amigo en particular, me levanto en medio de la noche llorando. Es como si la vida se me fuera ahí porque solo quedó en las pesadillas nocturnas. Es un llanto desconsolador como el de los adioses que he dado que sé que no tienen remedios.

Aunque, siendo sinceros, no nos hemos dicho adiós de forma directa porque siempre hemos estado claro en los sobrentendidos; nuestros códigos siempre fueron los mismos, incluso en las lágrimas compartidas. Es que tan solo nos fuimos yendo, poco a poco, sin esperar, como lo inevitable de las cosas, el ruido que cae sobre el techo o un arroyo salvaje que se lleva todo lo que ve.

Nos vimos en su cumpleaños hace unos meses, con nuestras posturas impostadas, uno del otro, y la sonrisa que se contraponía a las lágrimas de mis futuros sueños nocturnos.

Y ahora, como si pagara un karma extraño, su recuerdo me sigue en las noches. Ahí, en  medio de la oscuridad de la vida, arremete la memoria con un universo distinto donde lloro de verlo, de que esté ahí, de que nos extrañemos, de que ya se fue y no ha sido... Nos fuimos y quedó un respirar donde sé luego que todo fue un sueño y que ya pasará. Pero no pasa. Se queda allí ahora en el día que no lloro, como alimentando la nocturna nostalgia para mortificarme la existencia y no dejarme ser, sin estar atado a su corazón. No hay una tiniebla que diluya la sombra.

Cada vez que sueño con este amigo en particular, me levanto en medio de la noche llorando, lastimosamente, nadie me consuela, como siempre.

viernes, agosto 24, 2018

TEYUNA: LA LLUVIA SOBRE MI ALMA

Publicado por Yo Soy Escribidor |


«¿Cuándo parará la lluvia en mi corazón?
¿Cuándo dejará de hablarme con tu voz?
Johnny Rivera

Antes de subir
El primer día nos reunimos en la agencia. Ahí, en medio de tantas personas, nos asignaron en distintos carros, bajo un criterio que desconozco. Alrededor de una hora de viaje, llegamos a un punto que sería inicial ─como si ya no hubiéramos iniciado─ para el ascenso a la montaña. Serían dos días subiendo y otros dos bajando. Lo desconocido me sobrepasa. Me aterra hasta la médula. Estas primeras horas de caminata serían una nueva experiencia con «el más allá» ancestral que tantas veces he evitado. Dijeron que era probable que lloviera. Algunos, precavidos en estos menesteres, tenían impermeables.

Y llovió.

Yo solo tenía una bolsa negra ─de esas de basura que en Barranquilla cuestan $200 o $500─ que usé como una camisa para que mis cosas no se mojaran. Fue inútil porque fueron más de 3 horas de lluvia intensa, de un cielo oscuro y de un terreno que se volvió un lodazal imposible. Allí, intentando llegar donde no sabía, caí tantas veces en medio del barro ─como una metáfora─ pero ya con la consciencia de que era lo que debía hacer.

Y en la lluvia, el primer campamento estaba cruzando el río. El nuestro quedaría un poco más allá. Con la vida mojada y con el miedo, con la pregunta en la cabeza, agarrados unos de otros, atravesamos ese río indómito con su agua hasta el ombligo.

Al llegar al campamento, y notar el lugar donde estábamos, en el centro de la nada, en esas literas tan pegadas entre ellas ─como una cárcel imaginaria─, en esa luz tenue, me cambié de ropa antes de tomar algo caliente que nos dieron, y luego descansar para caminar en el día que vendría. Y la pregunta insistente e inoportuna seguía en mi cabeza: «¿Quién soy y dónde estoy?».

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La muerte visita mi noche

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sábado, abril 07, 2018

TEYUNA: La muerte visita mi noche

Publicado por Yo Soy Escribidor |

En esa tercera noche desperté con el sueño vívido. Sé lo que significa. Desde niño ha sido el vaticinador de malos presagios, como un místico humo, como una incertidumbre a punto de caer de la cama, con esa selva que nos envolvía en silencio y soledad, con esa lejanía siniestra. Al regresar, recién pude llamar a mi mamá le dije del sueño. «Bueno, mijo, ora. Tú sabes». Sí, sabía bien: alguien moriría. 

viene de aquí


Insomnio Teyuna