.

.
.
martes, agosto 25, 2009

EL CAOS VOL. II: F.R.I.E.N.D.S

Publicado por Yo soy Escribidor |


Éste es el volumen II, en donde Laura me cuenta cómo ahora su ex es su amigo de nuevo y cómo se ha superado El Caos. Laura ahora bajas pelis en la Internet y va a la cinemateca. Era discípula de Alba Marulanda, quiere ir al piso 26 y su ex-novio es Jaime, mi mejor amigo. (Éste fue escrito ya pasado El caos)


En estos últimos meses he confirmado que las relaciones se fortalecen con los años. Van cambiando, madurando y, a medida que las circunstancias cambian, también cambian los lazos de amistad; se hacen más fuertes, evolucionan o desaparecen. Nuestra amistad ha sido afectada de muchas formas por las circunstancias: la afinidad se convirtió en cariño, el cariño en amor, el amor en intolerancia (no quiero decir odio), la intolerancia en perdón, el perdón nos hizo volver al cariño. Probablemente, sea como alguien dice: ...tenemos una historia. Conocemos de forma exclusiva áreas del otro y eso es, a pesar de lo que haya sucedido o pueda suceder, lo que hace que hoy día seamos parte de la vida del otro.

Cuando sucedió lo que llamé caos, quise desaparecerte de mi vida y, de paso, de la faz de la tierra. Te odié. Odié tenerte en mi historia. No soportaba ni siquiera oír tu nombre. Por un tiempo me funcionó pero de nuevo las circunstancias me hicieron ver que nada debía tener en tu contra y entendí eso que siempre había escuchado, e incluso alguna vez también dije, el perdón es una decisión. Exactamente eso hice; tomé la decisión de primero perdonar y luego, pedí perdón.

De los dos han dicho muchas cosas: cuando éramos amigos, que parecíamos novios; cuando éramos novios, a veces que no pegábamos juntos y a veces que éramos el amor de la vida del otro; de enemigos que ya ni amigos podíamos ser. Ahora, qué bacano que después de semejante caos, podamos hablar sin querer matarnos.

Creo que somos amigos, aunque confieso que existen reservas; por lo menos, yo las tengo. Dudo a veces, no de tus buenas intenciones, sino que podamos ser realmente amigos. Me preocupa tener aún el poder de herirte y usarlo. Me preocupa no estarclaros’. ¿Cómo es ser tu amiga? Es sorprendentemente grato. Disfruto serlo y creo, al pensar en las personas que tengo a mí alrededor, que hay cosas que sólo a ti te diría y cosas que sólo me permito contigo. A veces, no me atrevo a decirte amigo, pero algo me dice que eso es lo que eres: mi amigo. De alguna extraña e irónica manera volvimos a eso, a las caminatas luego de la U, a la banca a los pies del apóstol, a los viajes en Coochofal, a las llamadas telefónicas para hablar de nada. Regresamos en el tiempo con un buen camino recorrido pero, esta vez, sobre todo, con el corazón limpio.

martes, agosto 25, 2009

EL CAOS VOL. I: Amnesia

Publicado por Yo soy Escribidor |


Laura es ingeniera de sistemas y me ayuda con mi blog cuando no entiendo algo. Ella fue novia de Jaime Alvarez. Hace unos meses sucedió lo que denominamos -los tres-: El caos. Ésta es la versión de ella en su volumen I. (Escrito en pleno caos).


Cuando pienso en ti son escasos los buenos momentos que vienen a mi memoria. Tal vez sea culpa de esa amnesia selectiva de la que, siempre dijiste, padezco. La misma, de la que hacías alusión folclóricamente, casi gritando: “… por ende no existe”. La misma que reemplazó los buenos momentos con odiosos recuerdos. La misma que ha logrado que lo que no te di, lo que no hice por ti y lo negativo de mí, por momentos, sea olvidado.

Ayer, buscando otras cosas, vi un mail. De pronto recordé. Recordé que sí te amé. Recordé que mi vida, un día a ti juré, que tus palabras y tus sueños por mucho tiempo admiré. Que te animaba a salir a adelante. Que intenté enseñarte a ser un mejor hijo. Que quise cargar contigo algunos sueños, que sí quise alguna vez vivir contigo por el resto de mis días. Hoy creo que no me dejaste tal vez porque me subestimaste, tal vez porque me sobreestimaste, tal vez porque me limitaste, y algunas habitaciones de tu corazón no me dejaste entrar; quizás porque para ti amar era algo nuevo y no supiste como amarme o porque me amaste demasiado, ni siquiera sé el porqué. No, no lo sé, pero lo que planeamos, poco a poco se fue desmoronando y mis sentimientos fueron cambiando.

Hoy no somos ni siquiera amigos y hay quien dice que ya no podemos serlo. Lo cierto es que no me importa. Sé que te hice mucho daño y, de vuelta, también tú me heriste, pero no me importa, te veo y, a veces, me gustaría mucho que me importara, pero no es así. Es cierto, ya no te amo; es cierto, ya te olvidé; es cierto, yo no te extraño y sino fuera por tu amigo, no me acordaría ya de ti.

jueves, agosto 20, 2009

Ménage à trois. (El mío se llama: Familia de Perro)

Publicado por Yo soy Escribidor |



Aquella vez le pregunté a mi mamá que dónde estaba Target. No me respondió enseguida. Tras mi insistencia, por fin respondió: regalé a la perra, ya estaba vieja ­ -continuó- y olía mal. Me dolió. Uno le coge aprecio a las mascotas y, de cierta manera, la extraño.

Mi mamá me aseguró no haberla botado en una trocha sino que se la había dado a alguien. Creo que no le puedo creer. Luego de eso, no he vuelto a preguntar sobre ese asunto; acaso por no tener respuestas o por no querer involucrarme en los asuntos de mi hogar. Hace poco mi mamá nombró a Target otra vez y no quise pensar más ni opinar. Por momentos –y son casi todos-, asumo esa posición en mi casa. Tengo la idea que cuando más sé, más tengo la tendencia a alterarme de los nervios, peleas sin sentido y salir herido.

Soy el segundo de cuatro hermanos. Soy el primer varón. Soy el que ha visto los años pasar y asumir el puesto de hijo menor. No sé si me gusta esa posición pero es la más conveniente o, por lo menos, la menos riesgosa.

Mis padres viven en la misma casa pero hace mucho que ya no viven. Le he escuchado a mi mamá decir que ya no lo quiere. Creo que es cierto; ella se dedica a otras cosas en un desparpajo para sentirse libre. No sé si en realidad lo es pero, por lo menos, se ríe cuando disfruta.

A mi papá le dicen el pibe porque tiene un pelo rizado. Es alguien que se resiste a envejecer; con los años se ha ido quitando los años y pronto, tendremos la misma edad. En él veo alguien que lidia con la soledad del tiempo; aquella de las canas, de hijos que han crecido y de equivocaciones irremediables. Algunas veces, tengo compasión de ese ser que insiste en decir cosas incorrectas por su temor vehemente de nuestra propia ausencia que, sin querer, ha logrado.

Crecí con Adriana, mi hermana, viendo Plaza Sésamo. Avancé mi niñez pensando que no me parecía físicamente a nadie y que Larry era la misma estampa de mi papá; confirmado por los vecinos cuando le tocaban su melena dorada y aseguraba que él debió llamarse David y no yo.

Larry es predicador y siempre podría ser mejor que yo; además, porque lo parece. Sufro por Vane, mi hermanita, por ver cómo crece al tiempo que crece su propio hijo y cómo, difícilmente, enfrenta su vida a la luz de mi impotencia por no poder hacer algo más que no decirle mucho para no incomodar.

Y yo, encerrado en mi cuarto, en la Internet o leyendo u orando o escribiendo o soñando, ya no viendo una familia feliz (quizás nunca lo fuimos y estábamos obstinados) ni frases de unidad, ni promesas ancestrales, sino viendo el tiempo que pasa y escuchando voces desde afuera que me dicen que por eso no he conseguido trabajo y que gente como yo no alcanza nada, y viendo, sobre todo, como muchas cosas no cambian.

<<


-¿Qué clase de familia es esa en donde el padre llama perra a la madre? –pregunté.

-Canina –me respondieron.Una vez más tiene razón.

Dedicado a Target.

Menáge à trois por jimmy, laura y yo