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viernes, agosto 22, 2014

HISTORIA DE HADAS ENGAÑOSAS

Publicado por Yo Soy Escribidor |





“En verdad, en verdad os digo,

no hay límites para la maldad de las mujeres,

sobre todo de las más inocentes”.

Saramago



Fui ahí cuando decidieron pasarla al segundo piso de la casa, al cuarto que daba con la ventana al patio. Prontamente, los ruidos cesaron, pero ella se internó en una soledad inexplicable hasta que su cabello comenzó a crecer con desmesura; tanto así que, al caminar, lo pisaba como los tontos. 


Adriana y su cabello
Pero los ruidos nocturnos volvieron. Volvieron con más fuerza. Volvieron con estrepitosa sorpresa. Y no tuvo que pasar mucho tiempo, cuando ellos le gritaban que qué era el ruido, que había vuelto, que abriera el cuarto para que estuviera libre, que tumbarían la puerta. Y ella diciendo que no entraran, que ella lidiaba con sus espíritus. 


No obstante, sin previo aviso, frente a la zozobra de la espera, abrieron con violencia la puerta, y notaron ahí cómo, sostenido de su cabello, bajaba un hombre que no era un espíritu.

Safe Creative #1408211793336

1 ¡Ajá, dime qué ves!:

Kevin Reguillo dijo...

¡Vaya! ¡Vaya!
Leído.

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Porque al que se le conoce hoy como profeta se le llamaba vidente: