Cuando E. vio a Oddie Hor éste decidió matarlo considerándolo un nuevo enemigo que aparecía en su camino. Lo conocía bien, pero era un recuerdo prístino que no encajaba con la imagen que ahora veía.
Oddie Hor empuñó su espada para decapitar al cantante. Sin embargo, E., el cantante, notó la similitud de su espada y decidió preguntar:
E. Weasa merse scroune lobie; pollses suphokia weasa.
OH. ¿Pedsh kinif dever kilit?
E. Lobie sonlax pedaph, dever ¿pedsh?
OH. Bressi kinif, dever.
E. Mourst coluse… crummis wetedsm
OH. Dogrehan scrounge.
Luego de hablar, algo de E. sintió alivio, mientras escondía su espada; agradeció no haberlo tenido que matar, pero temió, aún más, dejarlo vivo.
Tributo a E.
| Tweet |



1 ¡Ajá, dime qué ves!:
mmm... bueno esa conversacion no la entiendo. Pero me gusta! te sigo leyendo.
Publicar un comentario en la entrada
Porque al que se le conoce hoy como profeta se le llamaba vidente: